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miércoles, 1 de diciembre de 2010

El mejor destino turístico


Vamos a crear un anuncio publicitario de una ciudad española o una ciudad de tu país. Con esta actividad no solo seguimos aprendiendo la lengua sino también la cultura española.

Objetivo: Anunciar, convencer.
Gramática: imperativo, presente de indicativo.
Vocabulario: adjetivos, elementos de la ciudad.
Duración: 2 ó 3 sesiones de clase.
Nivel: adaptable.

Pedimos a los alumnos que individualmente o por parejas elijan una ciudad española. ¿Qué pretendemos con esta actividad? convencer a los turistas de que nuestra ciudad es el mejor destino turístico. Para ello podremos utilizar fotos e incluso vídeos. También, les enseñaremos expresiones utilizadas en publicidad para convencer: "sin duda", "no lo piense más", el imperativo y todo lo que se te ocurra. También, puedes llevarles muestras de anuncios o eslóganes en español para que ellos mismos encuentren las expresiones más utilizadas.
Si disponemos de aula informática, iremos allí y nos pondremos manos a la obra. Si no, podremos utilizar libros, enciclopedias o revistas para que los alumnos investiguen por sí mismos y conozcan la ciudad.
Primero, deberán exponer brevemente algunos datos de la ciudad: situación, población, clima, etc.
Después, pondremos las fotos de los principales atractivos turísticos: monumentos, parques, calles, plazas, etc. Utilizaremos fotos y describiremos brevemente la imagen. Por ejemplo, la foto de arriba: "En el centro de Logroño podemos pasear por calles con mucho encanto como esta. Al fondo, vemos una de la torres de la catedral"
También añadiremos los principales rasgos culturales: gastronomía típica, bailes, música, fiestas, tradiciones, deportes, etc.
Por último, crearemos un eslogan publicitario.
Recordad que es interesante que hagan un anuncio llamativo para el turista, por lo que cuantas más fotos y colores utilicen, mejor. Podemos motivarles si les proponemos colgar sus trabajos en el aula, una vez hayan terminado.
Para llevar a cabo su anuncio, los alumnos pueden utilizar diferentes soportes como Microsoft Word o Power Point. También lo pueden hacer a mano.

Cuando ya estén listos los trabajos en una sesión de clase (o dos como máximo), les pediremos que expongan su anuncio a los demás compañeros. De esta forma, se acostumbrarán a hablar en público en español y potenciaremos el desarrollo de su competencia oral y auditiva. Los demás alumnos, desempeñarán un papel de turistas y cuando finalice la presentación deberán preguntarle acerca de más información. Por ejemplo: "¿Cual es la mejor estación del año para visitar la ciudad?" Así con esta pregunta, podremos hablar también de las estaciones y del tiempo que hace en cada una de ellas. O "¿es cara la vida en esa ciudad?".

También podemos utilizar esta actividad con otras temáticas como música, baile, tradiciones, fiestas... seguro que si les preguntas, los mismo alumnos te darán un montón de ideas. También es interesante que tú mismo prepares una presentación de tu ciudad natal, así proporcionarás una guía a tus estudiantes y perderán su vergüenza inicial a hablar en público.

Ideas para trabajar canciones


¿Qué canción elegir?
•  - Una que te guste a ti. De esta forma, los alumnos se contagiarán de tu motivación y entusiasmo
•  - Una que esté de moda en tu país. Si conocen al cantante o puedes contarles alguna anécdota de la canción, despertarás su interés.
•  - Puede ser folclórica, tradicional. Por ejemplo, una jota, una isa, una sevillana, una canción popular... Así se impregnarán de la cultural más tradicional de España. Pero ¡cuidado con los tópicos! Seguro que los estudiantes sólo conocen las sevillanas. Intenta explicarles que el folclore de tu país es muy rico y variado.
•  - Una canción cuyo tema esté relacionado con lo que están estudiando o con lo que van a estudiar próximamente con el profesor. De este modo, les resultará más sencillo detectar y aplicar los conocimientos adquiridos.

Antes de escuchar la canción:
•  - Puedes decirles cuál es el título o darles unas cuantas palabras clave y ellos imaginan el tema de la canción.
• - Puedes pedir que comenten ese tema y hacer una lluvia de ideas relacionadas con el tema de la canción para que empiece a salir vocabulario.

Durante la audición:
•    -  Ordenar palabras o estrofas revueltas. Esto capta más su atención y permite el desarrollo de su capacidad de cohesión.
•    - Corregir errores.
•    -  Rellenar huecos.
•    - Ejercicios de discriminación auditiva (roca – boca; canto – cantó). Se trata de ofrecerles dos o más opciones y que los alumnos seleccionen la correcta.
•    - Adivinar cuál es el título de la canción.
•    - Buscar sinónimos – antónimos.
•    - Sustituir un término por una definición y que lo encuentren al escuchar la canción.

    Y, por supuesto, ¡cantar! Siempre hay alumnos que son más tímidos, por lo que es mejor no obligarles a que canten ya que, además de hacerles pasar un mal rato, puede que pierdan la motivación por el aprendizaje si se les obliga a hacer algo que no quieren. Pero en general, no te apures, la mayoría de los alumnos, si hay un buen clima de clase, cantarán sin necesidad de que se lo pidas ;-)

                                  Actividades para después…
•      - Contar, resumir lo que dice la canción con sus propias palabras.
•      - Dar su opinión o hacer un debate sobre el tema.
•     - Imaginar cómo podría ser un video clip de la canción. Incluso, los alumnos podrían diseñarlo por grupos y, si existen los medios necesarios, grabarlos con una cámara casera. Es algo que les motiva mucho.
•      - Hacer su propia versión de la canción cambiando pequeños fragmentos y añadiendo su toque personal.
•      - Describir el momento ideal para escuchar la canción o un momento que te haga recordar.
        -  Escribir otro final.
•       - Escribir un artículo en una revista para presentar esta canción que acaba de salir. 
  
  Esto son solo algunas ideas para explotar las canciones que utilices para la enseñanza en clase. La música es un elemento muy atractivo para los alumnos y les influye mucho. Seguramente, saldrán de clase cantando la canción. Pero no es sólo un juego. Como profesores, tenemos que conseguir que algo tan placentero como una canción sea, además, un vehículo para el aprendizaje. Si fijas bien los objetivos que pretendes que los alumnos consigan y complementas la canción con estas actividades u otras que a ti se te ocurran, obtendrás resultados excelentes.






   Exposición de C. Boudin y J. Paradas: Auxiliares de conversación. Espagnol@Versalles.  18/10/2010
   Ampliado por Isabel Torrecilla

martes, 30 de noviembre de 2010

Sobre mí


Me llamo Isabel, nací en Logroño (La Rioja, España) en febrero de 1988. Desde muy pequeña empecé a interesarme por los idiomas y los viajes. Cada vez que tenía oportunidad, pasaba los veranos en Inglaterra o Irlanda para aprender inglés e impregnarme de su cultura. Cuando terminé el bachillerato, conseguí ingresar en la Universidad del País Vasco para estudiar allí Traducción e Interpretación, carrera que me apasionaba desde hacía tiempo. Durante los cuatro años que tardé en licenciarme, potencié mi nivel de inglés y francés y empecé a aprender también ruso, pues siempre había querido aprender más sobre su cultura y sus gentes. Conseguí unas becas y fui dos veranos a San Petersburgo a estudiar ruso y me enamoré de esa ciudad a la que seguro volveré ;-). Durante mis años de estudiante, además, aproveché para adquirir experiencia y y ganar algún dinero extra impartiendo clases particulares de inglés y lengua castellana. El último año de carrera empecé un curso del Instituto Cervantes de formación de profesores para la enseñanza del español como lengua extranjera y ahí descubrí mi vocación. Nunca me había parado a pensar lo apasionante que es reflexionar sobre tu propia lengua, de la que somos hablantes inconscientemente, y enseñársela a otra persona nacida en el seno de otra cultura y otra lengua. Así, ese mismo año solicité al Ministerio de Educación una plaza como auxiliar de conversación en París y aquí estoy, compartiendo mi lengua y mi cultura con adolescentes francófonos. Es una experiencia totalmente recomendable, estoy aprendiendo mucho sobre enseñanza y sobre mí misma, y sobre todo, estoy dedicándome a lo que me gusta y me llena. Además, paralelamente estoy estudiando un master oficial en Lingüística aplicada a la enseñanza del español como lengua extranjera, lo cual complementa mi experiencia profesional y puedo asentar sobre una base teórica todo mi trabajo. Y como resultado, he creado este blog, en el que poco a poco iré publicando las actividades prácticas que mejor funcionan con los alumnos y un poco de teoría sobre la enseñanza ELE como base sólida de todas las actividades y así compartir mi, aunque corta, experiencia como docente ELE. He de señalar, que las actividades que publicaré serán de momento actividades lúdicas de aprendizaje, ya que la función de un auxiliar no es tanto la de enseñar la lengua, sino más bien hacer que los alumnos pongan en práctica sus conocimientos sobre la lengua española a través de actividades comunicativas que desarrollen las cuatro destrezas de los alumnos (comprensión auditiva y lectora y expresión oral y escrita) y motivarles a que realicen un aprendizaje autónomo y se interesen por la cultura española.
Espero que este blog sea útil y os pueda servir de ayuda en vuestra experiencia como profesor de español para extranjeros.
¡Saludos y mucho ánimo!

Contacto: isabel.torrecilla@gmail.com

Bases Metodológicas

Como los sistemas educativos, las metodologías son un producto de su tiempo y tienen sus raíces en las ideas de la época. A continuación expongo de forma resumida las diferente metodologías que se han utilizado hasta nuestros días:

En el siglo XVII las lenguas vernaculares europeas empezaron a tener una importancia creciente y pasaron a desempeñar un papel social como lenguas de comunicación cotidiana. 
A finales del siglo XVIII surgió en Prusia lo que se conoce con el nombre de Método Gramática-Traducción o método tradicional, heredero de la enseñanza formal del latín y el griego. Los libros de texto consistían en la exposición de reglas gramaticales abstractas, listas de vocabulario y oraciones para traducir desde y a la segunda lengua (L2). El objetivo primordial de este método era el desarrollo de la competencia en la comprensión lectora y en la expresión escrita (orientado al acceso a la literatura). El estudiante debía aprender de memoria las reglas gramaticales y las excepciones. El vocabulario se seleccionaba a partir de los textos de lectura y se presentaba en largas listas bilingües. El profesor era la figura más importante en el aula y perseguía la precisión gramatical y léxica, por lo que se le daba mucha importancia a la corrección del error, mientras que el alumno adoptaba un papel pasivo.
El resultado era una lengua artificial y literaria, no se trabajaban las destrezas comunicativas.

A finales del siglo XIX, algunos lingüistas europeos, como Sweet, Viëtor y Passy, defendían un enfoque más pragmático y comunicativo de la lengua. Se empezó a dar más importancia al estudio de la lengua hablada y de la fonética, al uso de textos de conversación y diálogos y se potenció el desarrollo de las cuatro destrezas: comprensión auditiva y lectora y expresión oral y escrita. Consideraban que la reglas gramaticales debían enseñarse después de que los alumnos hubieran practicado los aspectos gramaticales en su contexto (enseñanza inductiva), debía rechazarse la traducción, los alumnos debían oír primero la lengua y después verla escrita y las palabras debían presentarse en oraciones y éstas en contextos significativos y no aisladamente. Estas consideraciones, reflejo de los principios de la Lingüística Aplicada, pusieron las bases de lo que se llamó el Movimiento de Reforma.

A mediados del siglo XIX, las relaciones internacionales cada vez cobraban más importancia, por lo que era necesario hacer más hincapié en la habilidad para usar la lengua extranjera que en analizarla. J.S. Blackie, un profesor escocés, estableció las bases de lo que se convertiría en el Método Directo. Defendía que debía evitarse el uso de la lengua materna en clase, debía asociarse la palabra directamente al objeto y debía relegarse la gramática a una posición subordinada. Este método se fundamenta en principios de aprendizaje natural que se interesaban en observar cómo el niño aprende su lengua materna (L1): aprender a entender escuchando y aprender a hablar hablando. El Método Directo llegó a ser ampliamente conocido en Estados Unidos de la mano del empresario M. Berlitz y sus escuelas de idiomas, quien fomentaba la interacción oral y prescindía de los ejercicios de traducción y del uso de la L1. El objetivo principal era aprender la lengua de uso cotidiano. Se hacía hincapié en la comunicación oral y en la correcta pronunciación.

El Método Directo no cumplía las expectativas, por lo que se comenzó a introducir modificaciones. Esto originó el surgimiento en el Reino Unido del Enfoque Oral o Método Situacional. Sus precursores, Palmer y Hornby, intentaron desarrollar una base más científica para un enfoque oral de enseñanza del inglés, percibiendo la necesidad de adaptar el curso a los objetivos y necesidades particulares de los alumnos. Inspirados en el estructuralismo británico, consideraban que el habla era la base de la lengua y que el conocimiento de la estructura era esencial para poder hablarla. El enfoque oral defendía que las cuatro destrezas (comprensión auditiva y lectora y expresión oral y escrita) debían trabajarse por igual, aunque el énfasis se seguía haciendo en las presentaciones orales. Primero, los alumnos se familiarizaban con el sistema fónico de la L2, la cual era objeto de aprendizaje y vehículo de enseñanza (se evitaba el uso de la L1), y posteriormente se trabajaba la compresión lectora y la expresión escrita cuando se consideraba que el alumno había alcanzado una base gramatical y léxica suficiente. Concebía la gramática como los modelos oracionales subyacentes a la lengua oral y introducía las estructuras gramaticales gradualmente.

Con la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, la enseñanza de lenguas extranjeras al personal del ejército se convirtió en una necesidad urgente. Para ello se creó The Army Specialised Training Programme (ASTP), el cual combinaba técnicas de diverso métodos, como el Método Directo, medios audiovisuales y grabaciones. Los alumnos, en grupos reducidos, estaban en contacto intensivo con la L2. Este programa tuvo gran éxito, aunque no pudo aplicarse a la enseñanza secundaria, bien porque el profesor no tenía nivel suficiente o bien porque el alumnado no mostraba un nivel tan alto de motivación. Sin embargo, condujo en los años 50 al desarrollo del Método Audiolingual. Basado en el estructuralismo norteamericano, el Análisis Contrastivo y la Psicología Conductista, concebía la lengua como un sistema de elementos interrelacionados que codifican el significado. El aprendizaje de la lengua suponía el dominio de los componentes ligüísticos y de las reglas en función de la cuales se combinan estos componentes. Se otorgaba gran importancia al plano oral y, por tanto, a la pronunciación y a la repetición oral intensiva. Inicialmente, la presentación de la estructuras era oral, pues observaban cómo un niño aprende la lengua y las reglas sociales. En el aula se utilizaban diálogos cotidianos, que dotaban a las estructuras de un contexto; mímica, técnicas de memorización y trabajos en grupo. Se evitaba el uso de la L1, aunque no estaba prohibido y se corregía mucho la pronunciación, el acento y el ritmo. En las fases iniciales no se utilizaba libro de texto, sino que se centraban en escuchar, repetir y responder. Se utilizaban medios audiovisuales como el magnetófono, diapositivas, filmlets, etc. El declive de este método vino ligado con el declive del estructuralismo. La Gramática Transformacional de Chomsky proporcionó una nueva dirección a la Lingüística y a todo lo relacionado con ella, incluyendo la enseñanza de lenguas.

<< EN CONSTRUCCIÓN>>






Las partes del cuerpo


Algo, aparentemente, tan repetitivo como aprender vocabulario, puede convertirse en una actividad divertida si las condiciones del aula lo permiten. Yo personalmente puse en práctica esta actividad con alumnos franceses de entre 14 y 17 años y tuvo mucho éxito. Los estudiantes se mostraban motivados y los resultados  fueron los esperados.

Objetivo: Aprender las partes del cuerpo, dar órdenes, describir.
Gramática: Imperativo, verbo ser.
Vocabulario: partes del cuerpo, verbos de movimiento.
Nivel: básico
Duración: 50 min.

Primero vamos a dividir a la clase en 2 equipos y ellos mismos deberán elegir un nombre para el equipo. Para introducir la actividad, empezaremos explicando qué es una anagrama (una palabra con las letras desordenadas). Después, escribiremos en la pizarra anagramas de diferentes partes del cuerpo, como por ejemplo:

noam (mano),
baceza (cabeza),

en función del nivel de la clase. Os recomiendo que no escribáis más de 10 para que la actividad no resulte repetitiva. Una vez hayamos terminado, ¡empieza la competición! Explicamos a los alumnos que deben resolver en grupo los anagramas en unos 10 minutos, el equipo que más acierte conseguirá 1 punto.

Seguro que los estudiantes tienen intriga por conocer el significado de algunas de estas palabras, ¿verdad? ¡No se lo digas! porque el juego continúa. Resuelve los anagramas si no los han acertado. Después, pide a los alumnos que se pongan de pie, un equipo a la izquierda y otro equipo a la derecha de la clase. Ahora, dirás en alto una parte del cuerpo y los alumnos deberán juntar dicha parte con la de uno de sus compañeros del mismo equipo. Por ejemplo:

"Cabeza con cabeza"

Y los alumnos deberán juntar la cabeza con la cabeza de uno de sus compañeros del mismo equipo.
¿Y qué pasa si no conocen el significado? déjales que prueben, que experimenten. Si les ves muy perdidos, puedes orientarles. Por ejemplo " la cabeza es lo que tenemos encima del cuello". Si puedes evitarlo, no traduzcas a la lengua materna de los alumnos. El miembro del equipo que primero junte la parte del cuerpo en cuestión con la de su compañero, conseguirá un punto para su equipo.

En esta parte puedes extenderte todo lo que creas oportuno, hasta que veas que los alumnos pierden interés, pero intenta que aprendan el vocabulario más importante.

Para terminar el juego, colocaremos a los alumnos en fila y un equipo dará órdenes al otro. Estas órdenes son acumulativas. Para ello, antes vamos a enseñarles verbos como flexionar, estirar, levantar, bajar, abrir, cerrar, saltar... y todos los que se te ocurran, así como su forma imperativa. Así, por ejemplo, el primer alumno del grupo uno ordenará al grupo 2: "levantad la pierna derecha". A continuación, el grupo 2 cumplirá la orden y uno de los miembros ordenará otro movimiento al grupo 1. De nuevo es el turno del grupo 1. El grupo 2 deberá cumplir esta segunda orden sin dejar de cumplir las primer. Es decir, si la segunda orden del grupo 1 para el 2 es "abrid la boca", el grupo 2 deberá abrir la boca sin bajar la pierna derecha, a menos que alguien del grupo 1 deshaga su orden.

¿Divertido? aún puedes alargar más el juego, si te sobra tiempo. Elige a un capitán de cada equipo y que se siente en una silla de espaldas a la pizarra. Escribe en la pizarra una parte del cuerpo y los miembros del equipo deberán describir dicha parte. Por ejemplo, escribe "ojo" en la pizarra. Imagina que el capitán tiene los ojos verdes. Sus compañeros lo describirán: "el tuyo es verde, está en la cara..." El capitán tendrá sólo 30 segundos para acertar. Si acierta, podrá continuar, si no, será el turno del otro equipo.

Espero que os guste esta actividad, como os he dicho a mi me funcionó muy bien en clase. Probad e introducid cosas nuevas, confiad en vuestro instinto de profesores ELE.

¡Bienvenid@!

¡Bienvenidos a mi blog!
Aquí encontraréis todo lo que necesitáis saber para la enseñanza del español como lengua extranjera y algunas actividades para poner en práctica en el aula ELE.